












Psicologia
Nos habían convencido de que si algo se rompía, había que tirarlo y comprar uno nuevo. Pero el bolsillo y el sentido común dijeron basta. En los barrios, los talleres de oficios volvieron a llenarse de trabajo. Llevar a ponerle media suela a un buen zapato de cuero, o mandar a arreglar la radio vieja, ya no es solo para ahorrar plata; es una postura ante la vida. Es negarse a la cultura del descarte y valorar el trabajo manual de nuestra gente.