











Psicologia
El poder liberador de decir "No sé"

Ir al supermercado moderno es rápido, pero es frío. Agarrás un paquete de una góndola, pagás en una máquina y te vas. En cambio, ir a la feria del barrio el domingo a la mañana con el carrito es una experiencia humana. Negociás el precio del tomate, el feriante te regala una ramita de perejil, te cruzás con el vecino y te enterás de las novedades del barrio. La economía de feria no solo es más barata y de mejor calidad; es el hilo invisible que mantiene tejida la confianza entre los vecinos de una misma calle.