El milagro del vivo: Por qué ir a un concierto nos cura el alma

Poner un disco en casa es hermoso, pero estar parado frente a un escenario sintiendo el bajo golpear en el pecho es una terapia colectiva inigualable.
Hace 7 horas Música

Vos podes tener el mejor equipo de sonido del mundo en el living de tu casa, pero nada, absolutamente nada, se compara con la experiencia de ir a un concierto.

Cuando las luces del estadio o del teatro se apagan, y suenan los primeros acordes, ocurre un milagro sociológico: diez mil personas desconocidas, que piensan distinto y viven distinto, empiezan a respirar y a cantar al mismo tiempo.


En ese momento no importan las deudas, ni los problemas, ni las diferencias políticas.

En ese momento, la música nos iguala a todos. Sentir la vibración de la batería en el esternón y abrazarte con el que tenés al lado gritando el estribillo de tu vida, te libera endorfinas que te resetean la cabeza por semanas.

Si hace mucho que no vas a ver música en vivo, hazte un regalo.

Anda. La energía que te llevas a tu casa no te la saca nadie.