El milagro de las butacas: Por qué el teatro local está salvando nuestras noches

En la era de Netflix y el sillón, las pequeñas salas de teatro de nuestra región están viviendo un resurgimiento impensado. La necesidad de emocionarnos en vivo y en directo.
Hace 1 hora Sociedad

Es la noche del viernes. Lo más fácil es tirarse en el sofá, agarrar el control remoto y pasarse una hora buscando algo para ver en las plataformas digitales hasta quedarse dormido.

Sin embargo, está pasando algo mágico: la gente está volviendo a salir. Las pequeñas salas de teatro independiente, esas de barrio, con butacas un poco gastadas y escenarios chicos, están llenando sus funciones.
¿Qué buscamos ahí? Buscamos el error humano, la respiración del actor a dos metros de distancia, la risa contagiada del desconocido que está sentado al lado nuestro. El teatro no tiene "pausa" ni "retroceder"; te obliga a estar cien por ciento presente en ese momento, apagando el celular.

Ver a un artista local dejarse el alma sobre las tablas nos reconecta con la empatía. Es un cable a tierra espectacular que nos recuerda que ninguna superproducción de Hollywood de millones de dólares puede igualar la energía de un ser humano contando una buena historia en vivo.