El milagro del vivo: Por qué ir a un concierto nos cura el alma

Poner un disco en casa es hermoso, pero estar parado frente a un escenario sintiendo el bajo golpear en el pecho es una terapia colectiva inigualable.
Hace 11 horas Música

Vos podes tener el mejor equipo de sonido del mundo en el living de tu casa, pero nada, absolutamente nada, se compara con la experiencia de ir a un concierto.

Cuando las luces del estadio o del teatro se apagan, y suenan los primeros acordes, ocurre un milagro sociológico: diez mil personas desconocidas, que piensan distinto y viven distinto, empiezan a respirar y a cantar al mismo tiempo.


En ese momento no importan las deudas, ni los problemas, ni las diferencias políticas.

En ese momento, la música nos iguala a todos. Sentir la vibración de la batería en el esternón y abrazarte con el que tenés al lado gritando el estribillo de tu vida, te libera endorfinas que te resetean la cabeza por semanas.

Si hace mucho que no vas a ver música en vivo, hazte un regalo.

Anda. La energía que te llevas a tu casa no te la saca nadie.