Durante la última década, las redes sociales nos empujaron a una vitrina donde solo se permitía el éxito: las vacaciones perfectas, la familia sonriente, la comida ideal. Hoy, los psicólogos advierten sobre la "fatiga de la positividad tóxica". La nueva tendencia emocional y social es abrazar la vulnerabilidad. Decir "hoy tuve un mal día" se ha convertido en el mayor acto de valentía. Al dejar de lado los filtros y los mandatos, no solo aliviamos nuestros niveles de estrés, sino que volvemos a conectar genuinamente con nuestros amigos y familiares.
Autenticidad emocional: El fin de la dictadura de la "felicidad perfecta"
Los expertos lo confirman: estamos agotados de fingir que todo está bien en internet. Regresa la necesidad de mostrarnos vulnerables, con nuestras luces y nuestras inmensas sombras.
