LOVE THE 90s llega a Uruguay: la fiesta que trae de vuelta una época y puede convertir la memoria en encuentro

El sábado 20 de marzo de 2027, el Parque Roosevelt recibirá por primera vez en Uruguay a LOVE THE 90s, el festival internacional que nació en España como una celebración de la música noventera y que hoy recorre América Latina.
Hace 2 horas Estudio Once Radio

Haddaway, Vengaboys, Eiffel 65, 2 Unlimited y otros nombres asociados a una generación forman parte de un desembarco que promete mucho más que canciones conocidas: propone reencontrarse con una edad, una estética, una forma de bailar y una parte de nosotros mismos que no desapareció, aunque el tiempo haya seguido avanzando.


De una idea nostálgica a una experiencia internacionalLa historia pública del festival comienza en España en 2017, de la mano de la promotora Sharemusic. Lo que nació como una reunión alrededor de la música de los años noventa fue creciendo hasta transformarse en un formato de gran escala, con artistas, DJs, presentadores, escenografía, pantallas, zonas temáticas y una narrativa común: viajar al lugar donde uno fue feliz .
Esa idea explica buena parte de su continuidad. LOVE THE 90s no se limita a recuperar un repertorio. Recupera una atmósfera: los videoclips de la televisión, los colores intensos, el eurodance, el pop electrónico, los primeros teléfonos móviles, los programas de radio, las discotecas, los casetes, las revistas, los veranos largos y la sensación —muy propia de quienes eran jóvenes en aquellos años— de que todo estaba a punto de comenzar.
Con el tiempo, el formato fue incorporando diferentes ambientes. En distintas ediciones españolas se presentaron escenarios Dance, Pop, Playa, Tecno y otros espacios temáticos. En Madrid 2026, la ficha institucional de IFEMA informa cuatro escenarios: Repsol/Dance, Pop, Playa y We Love Techno .
En una presentación anterior, Sharemusic había comunicado tres escenarios con identidades diferentes: dance, pop y playa . La conclusión es importante para el público uruguayo: la experiencia se adapta a cada ciudad y la cantidad exacta de escenarios para Montevideo todavía debe ser confirmada.
La producción no depende solamente de los artistas. El propio ecosistema de Sharemusic se presenta como una estructura capaz de conceptualizar eventos, contratar artistas y DJs, diseñar activaciones, gestionar permisos, coordinar recursos humanos y entregar espectáculos “llave en mano” . Un dossier técnico de la productora documenta, además, el uso de pulseras inteligentes con tecnología NFC en ediciones de IFEMA para controlar accesos, aforo y consumos internos .
En otras palabras: detrás de una canción que dura cuatro minutos hay una maquinaria completa de producción, operación, sonido, iluminación, video, seguridad, accesibilidad, ticketing, movilidad y atención al público. La fiesta parece espontánea porque está cuidadosamente organizada.
Las personas que construyen el viajeEn la memoria popular, un festival suele quedar asociado a quienes suben al escenario. Pero una experiencia de este tamaño también es construida por quienes casi nunca aparecen en la foto: productores, técnicos, diseñadores, montadores, operadores de cámara, iluminadores, responsables de seguridad, personal médico, equipos de acceso, fotógrafos, periodistas, conductores, camareros y trabajadores que hacen posible que miles de personas puedan concentrarse en un mismo lugar.
En el caso de LOVE THE 90s, las comunicaciones de Sharemusic y las fuentes sectoriales muestran un trabajo que combina producción musical, diseño visual y tecnología aplicada al espectáculo. El nacimiento de Pixelmap Studios aparece documentado como una respuesta a la necesidad de diseñar de manera integral escenarios, iluminación, audiovisuales y efectos para macro conciertos como este .
También hay figuras que cumplen una función narrativa. Presentadores como Fernandisco y Jordi Cruz, DJs y animadores como Jumper Brothers, y los propios artistas forman parte de una puesta en escena que no busca solamente interpretar canciones: busca conducir al público por una historia compartida. Cada actuación es una estación breve dentro de una película colectiva.
¿Por qué una canción puede abrir una vida entera?Una canción no llega sola. Llega con una habitación, un barrio, una persona, una edad, una prenda de ropa, un viaje, una fiesta, una pérdida o un deseo. Por eso, escuchar años después el estribillo de un tema puede producir una reacción que parece desproporcionada para quien no comparte esa historia.
La música funciona como una llave de acceso a recuerdos autobiográficos. No recupera el pasado de manera literal, ni nos transporta físicamente a otro tiempo, pero puede reactivar escenas, sensaciones y vínculos que estaban guardados en nuestra memoria. La investigación psicológica contemporánea ha estudiado justamente esa capacidad de la música para evocar recuerdos personales y reforzar la sensación de continuidad de la propia vida .
La nostalgia, entendida con cuidado, no es solamente tristeza. Puede contener alegría, gratitud, pérdida, ternura y reconocimiento. En algunas personas, recordar momentos significativos puede fortalecer la sensación de pertenencia y conexión social . Eso ayuda a entender por qué una fiesta como LOVE THE 90s puede convocar a personas adultas que quizá no se sienten representadas por otros festivales actuales.

Uruguay: un país que ya sabe reunirse alrededor de la memoria¿Será Uruguay un lugar ideal para LOVE THE 90s? La respuesta inicial es sí, aunque no por una razón ingenua. Uruguay ya tiene una experiencia cultural muy fuerte en torno a la música del recuerdo: la Noche de la Nostalgia convirtió el 24 de agosto en una fecha de encuentros, salidas, reuniones familiares, peluquerías llenas, fiestas temáticas y reencuentros entre generaciones.
LOVE THE 90s no es la Noche de la Nostalgia y no debe presentarse como una repetición de ella. La diferencia está en el formato. La celebración uruguaya nace de múltiples fiestas y propuestas distribuidas por todo el país LOVE THE 90s concentra una producción internacional, un cartel común, una marca única y una experiencia escénica planificada como gira.
Sin embargo, ambas propuestas comparten algo esencial: saben que la música no es un objeto de museo. Es una forma de conversación entre personas. Allí donde una generación siente que el presente la desplaza, una canción puede devolverle un espacio de participación, de alegría y de reconocimiento.
El desafío está en no reducir al público adulto a una caricatura de juventud congelada. Quienes asistirán no son solamente “los que quieren volver a ser jóvenes”. Son personas que atravesaron trabajos, mudanzas, separaciones, pérdidas, hijos, nietos, cambios tecnológicos, amistades que permanecieron y otras que se fueron. Van a bailar con el cuerpo de hoy y a recordar con la memoria de ayer.Por eso, el mejor mensaje no debería ser “volve a tener veinte años”. Debería ser: podes reencontrarte con una parte de tu historia sin dejar de ser quien eres ahora.
La magnitud también se mide en emocionesEn Madrid 2023, una cobertura de elDiario.es describió un lleno de 35.000 personas en IFEMA y una experiencia con escenarios de gran tamaño, pantallas, iluminación, realización audiovisual, confeti, fuegos artificiales y efectos escénicos . La ficha institucional de IFEMA para 2026 confirma una edición indoor con cuatro escenarios, artistas distribuidos por géneros y servicios específicos de acceso, pulseras cashless, consigna y zonas de comida .
Esos datos sirven para comprender la magnitud posible del formato, pero no deben convertirse en una promesa automática para Montevideo. Parque Roosevelt no es IFEMA. Uruguay tendrá su propia escala, su propio clima, sus propios desplazamientos, sus propios tiempos de acceso y una operación que deberá ser comunicada por los organizadores locales.
La expectativa verdadera no necesita exageración. Ya es suficientemente grande saber que Uruguay será una nueva parada de una gira regional con artistas que marcaron las radios y las pistas de baile de los años noventa. La credibilidad consiste en contar lo confirmado, explicar lo que todavía no fue anunciado y acompañar las novedades a medida que aparezcan.
Lo que puede provocar el eventoUna fiesta así puede producir alegría, entusiasmo y reencuentro. Puede generar conversaciones entre padres e hijos, amigos que vuelven a verse, parejas que recuperan una canción y personas que se animan a salir después de mucho tiempo. También puede hacer visible a una generación que suele ser convocada como consumidora, pero pocas veces escuchada como protagonista cultural.
Puede haber, además, desencuentros. Alguien puede ir con la ilusión de encontrarse con una persona que ya no está. Otro puede escuchar una canción ligada a una ruptura. Alguien puede sentirse solo en medio de miles de personas. La nostalgia no elimina las ausencias: a veces las ilumina.
Por eso, la comunicación del festival y de los medios que lo acompañen debería evitar la obligación de estar feliz. Nadie tiene que demostrar que la pasó bien. Nadie tiene que bailar todas las canciones. Nadie tiene que ocultar que una memoria también puede doler.
Una mirada adulta y responsable puede decir dos cosas al mismo tiempo: vamos a celebrar lo que nos une, y vamos a cuidar a quienes llegan con historias diferentes.
Estudio Once Radio 



La nostalgia puede abrir una puerta. La vida siempre está del otro lado.Información y novedades: lovethe90s.uy · @lovethe90s_latam#LoveThe90s #LoveThe90sUruguay #Uruguay #EstudioOnce #Musica90s #Nostalgia #ParqueRoosevelt
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