
El poder de la feria: Donde el precio es justo y la charla es gratis
En tiempos de inflación, las ferias vecinales de los fines de semana se reafirman como el lugar por excelencia para cuidar el bolsillo y mantener el barrio vivo
Hace 18 horas Economía 
Ir al supermercado moderno es rápido, pero es frío. Agarrás un paquete de una góndola, pagás en una máquina y te vas. En cambio, ir a la feria del barrio el domingo a la mañana con el carrito es una experiencia humana. Negociás el precio del tomate, el feriante te regala una ramita de perejil, te cruzás con el vecino y te enterás de las novedades del barrio. La economía de feria no solo es más barata y de mejor calidad es el hilo invisible que mantiene tejida la confianza entre los vecinos de una misma calle.
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