
Estudio Once Radio


A veces creemos que para triunfar necesitamos millones de dólares en producción.
En septiembre del 88, Bobby McFerrin demostró lo contrario.
Se metió en un estudio y grabó Don't Worry, Be Happy.
Los bajos, las percusiones, la melodía... todo lo hizo golpeándose el pecho, chasqueando los dedos y usando su propia voz.
Sin un solo instrumento, logró destronar a gigantes como Guns N' Roses del número uno.
Un recordatorio maravilloso de que el talento puro, cuando viene acompañado de un mensaje positivo y simple ("No te preocupes, sé feliz"), es invencible.











