












Te subís a un taxi, abrís Facebook o vas a un asado, y todos son expertos en economía, directores técnicos de fútbol y médicos virólogos. El ego nos obliga a tener una opinión armada sobre cada cosa que pasa en el mundo. Sin embargo, la psicología nos dice que la gente más segura de sí misma es la que no tiene miedo de decir: "La verdad, de ese tema no sé nada". Bajarnos de la obligación de tener la razón nos quita una mochila de cien kilos de la espalda y nos permite escuchar al otro.