Nos acostumbramos a jactarnos de dormir poco, como si estar agotados fuera un trofeo de éxito. Sin embargo, la ciencia hoy lanza una alerta roja: la privación crónica del sueño es la puerta de entrada a la ansiedad, la inflamación y el deterioro cognitivo. Mientras dormimos, el cerebro literalmente "se lava" eliminando toxinas. Recuperar nuestras 7 u 8 horas de sueño ya no es un lujo de perezosos, es la decisión de salud preventiva más urgente que podemos tomar hoy.
Dormir bien: La medicina más potente (y gratuita) que estamos ignorando
- Salud
Los últimos congresos de neurología son contundentes. No hay pastilla ni dieta que reemplace las funciones curativas de un buen descanso nocturno.
