Aceptar invitaciones a las que no queremos ir, hacer favores que nos quitan nuestro propio tiempo de descanso y aguantar comentarios tóxicos por "no pelear". La psicología actual es tajante: la falta de límites personales es la receta perfecta para la depresión y el estrés. Aprender a decir "No, gracias, hoy prefiero quedarme en casa" sin sentir culpa, es el acto de amor propio más grande que podemos hacer. Para poder querer bien a los demás, primero tenemos que protegernos a nosotros mismos.
El arte de decir "NO": Por qué poner límites nos salva la vida
- Salud
Nos educaron para ser siempre complacientes, pero la carga de cumplir con todo el mundo nos está enfermando. El egoísmo sano como herramienta de supervivencia.
