La muerte de la letra cursiva: ¿Qué perdemos al dejar de escribir a mano?

Los teclados táctiles le ganaron la batalla a la lapicera. Ya casi no mandamos cartas ni escribimos diarios íntimos. ¿Qué pasa en el cerebro cuando dejamos de dibujar las palabras?
Hace 1 mes Sociedad

​Hacé memoria: ¿Cuándo fue la última vez que escribiste una carilla entera a mano? Hoy tecleamos todo. Mandamos audios o tocamos una pantalla de vidrio.

La letra cursiva, esa que nos hacían practicar con paciencia en los cuadernos de caligrafía de la escuela, se está extinguiendo.
​Los neurólogos avisan que esto tiene un costo caro.

Escribir a mano, conectar una letra con la otra, obliga al cerebro a pensar más lento, a reflexionar, a ordenar las ideas antes de plasmarlas en el papel. Además, la letra a mano tiene alma.

Ver una vieja receta escrita por tu madre, o una carta de amor de hace treinta años, es ver la personalidad, el pulso y el sentimiento de esa persona impreso en tinta.

Un mensaje de WhatsApp es igual para todo el mundo una carta escrita a mano es una huella digital del corazón.

No dejemos que se pierda.​

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