El presidente Nayib Bukele publicó este jueves imágenes de la misión enviada a Haití para recuperar a cuatro militares salvadoreños que desaparecieron en el país caribeño hace casi dos semanas y darles "una lección a las pandillas".
Lo hizo horas después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador confirmara que el mandatario ya había informado sobre un "despliegue robusto" al primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aime, a principios de semana.
La misión asciende a 2.000 efectivos, que reforzarán las operaciones de búsqueda y rescate de los soldados.
Integrantes de un cuerpo multinacional respaldada por la ONU cuya misión es combatir el crimen y ayudar a restablecer el orden en Haití, se les perdió la pista el 18 de octubre en una zona controlada por pandillas.
Adjunto a un mensaje en criollo dirigido al "pueblo haitiano", Bukele compartió este jueves en X un video en el que se ve a militares abordando vuelos y vehículos de combate y helicópteros listos para ser transportados.
"Casi hemos terminado de desplegar a nuestros soldados y equipos en suelo haitiano. Esta no es una operación contra el pueblo haitiano, ni una invasión del país de Haití. No somos una gran potencia. No tenemos interés en dominar al pueblo haitiano, ni en apropiarnos de la riqueza de Haití", escribió en la red social.
El presidente aseguró que es El Salvador el que está asumiendo mayoritariamente el costo del despliegue, aunque cuente con ayuda logística de otras naciones. "Es con nuestros propios y modestos fondos que estamos cubriendo el 90% de los gastos", subrayó.
El presidente Nayib Bukele aseguró en X que es El Salvador el que está asumiendo el 90% del costo del despliegue. [Nayib Bukele / X]
También recordó el tiempo en el que El Salvador vivió bajo el yugo de las pandillas.
"Pasamos por el mismo sufrimiento que Haití está atravesando hoy. (...) Sabemos lo que eso significa: vivir con miedo, no confiar en los políticos, no creer en nadie que prometa ayudarte. Porque nadie vino a ayudarnos, y quienes vinieron no tenían buenas intenciones", dijo.
Por eso, les pidió a los haitianos "confiar" en él. "No vinimos a Haití a ganar dinero, porque nadie nos está pagando por hacerlo. Vinimos a Haití para luchar contra los malvados", agregó.
Los cuatro soldados de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) regresaban a su base en un vehículo blindado el 18 de octubre cuando fueron emboscados en el barrio Santo de Croix-des-Bouquets, una localidad al norte de la capital, Puerto Príncipe, controlada por pandillas.
Según informaron las Fuerzas Armadas de El Salvador, lograron escapar del vehículo en llamas después de ser atacados, pero luego se les perdió el rastro.
La operación de búsqueda y rescate lanzada desde entonces no ha dado resultado, y hasta el momento se desconoce su paradero y su estado.
Bukele, quien afirmó que los militares fueron tomados como rehenes por los grupos criminales, les lanzó a estos un ultimátum la semana pasada.
"Quiero que ustedes, los líderes de las pandillas, comprendan una cosa muy claramente: el ataque no es nada comparado con lo que se viene si no recuperamos a los cuatro rehenes con vida", les advirtió Bukele con un mensaje en X.
"Ya acabamos con las pandillas en El Salvador, y también podemos acabar con ustedes".
Ahora, los 2.000 soldados enviados por Bukele llegan a reforzar las tareas de búsqueda.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador afirmó que el "despliegue a gran escala" contó con el apoyo de varios países y organizaciones internacionales.
En un artículo publicado en la tarde del sábado, The New York Times reportó que unos restos calcinados encontrados a las afueras de Puerto Príncipe podrían ser de los militares salvadoreños.
Aunque el medio estadounidense agregaba que, debido a su mal estado, tendrían que someterlos a unas pruebas para poder determinar sus identidades.
El reportaje citaba a cuatro fuentes, entre ellas el grupo de ayuda humanitaria Hero Client Rescue, que habría sido "contratada para recuperar los cadáveres".
Sin embargo, el presidente Bukele negó que se tratara de los soldados salvadoreños. "Los restos corresponden a un niño, a un hombre de una estatura considerablemente mayor que la de nuestros aerotécnicos y a una persona que portaba parte de un uniforme de un ejército que no es el nuestro. Entre los restos también se encontraron carnets de identificación y uniformes militares de otros países", añadió.
La GSF, mientras, prefirió no sacar conclusiones aún y dijo que no está "en condiciones de confirmar que dichos restos correspondan al personal desaparecido".
Agregó además que se mantiene "firme y decidida" en su misión, y que ofrecerá más información "a través de los canales oficiales una vez haya datos verificados".
Los cuatro soldados desaparecidos hacían parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés). [Reuters]
La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), fue creada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en octubre de 2025.
Nació para reemplazar a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MMAS), encabezada por Kenia, que fracasó en su intento de sofocar la violencia en la nación caribeña.
La GSF ha enfrentado dificultades para lograr su despliegue completo. Pensado como un cuerpo de 5.500 efectivos, actualmente apenas alcanza los 2.000, originarios de países como Mongolia, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Sri Lanka y Chad.
Haití lleva años sumido en una grave crisis que se agravó tras el asesinato en 2021 de su entonces presidente, Jovenel Moïse.
Desde entonces, las pandillas han ampliado su dominio territorial. Ahora controlan más del 80% de la capital, Puerto Príncipe, y han dejado sin operatividad la mayoría de las instituciones del Estado.
La violencia de las bandas armadas ha desplazado a una cifra récord de 1,5 millones de personas en los últimos años, además de dejar más de 5.700 muertos y heridos desde enero hasta mediados de septiembre, y más de 230 personas secuestradas, según Naciones Unidas.
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