Estudio Once
Sábado 3 de enero de 2026
Lo que durante años pareció una retórica encendida o una promesa de campaña lejana, se materializó esta madrugada a las 03:45 AM (hora de Caracas). El "ruido de sables" que se venía gestando desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025 dejó de ser un rumor para convertirse en una operación militar de precisión milimétrica que ha descabezado al régimen chavista.
La "Operación Justicia Soberana"
Según fuentes del Pentágono y filtraciones iniciales en Washington, la operación no fue una invasión masiva —el escenario que muchos temían por el costo humanitario—, sino una extracción táctica de alto nivel. Comandos especiales, presuntamente apoyados por inteligencia interna de disidentes dentro del propio SEBIN y la FANB, neutralizaron el anillo de seguridad cubano en el Palacio de Miraflores y en Fuerte Tiuna.
La imagen que recorre el mundo, filtrada en canales de Telegram y X (antes Twitter), muestra presuntamente a Nicolás Maduro siendo escoltado, esposado y con chaleco antibalas, hacia una aeronave en la base aérea de La Carlota, bajo control temporal de activos estadounidenses.
La Gestación: De "Ya Casi" a la Realidad
Para entender este desenlace, hay que rebobinar la cinta. La presión comenzó a escalar drásticamente tras el fraude electoral denunciado por la oposición y la comunidad internacional en julio de 2024.
Durante todo el 2025, la administración republicana endureció las sanciones bajo una política de "Asfixia Total". Sin embargo, analistas coinciden en que el punto de quiebre fue la reactivación de las recompensas del Departamento de Justicia (15 millones de dólares) y la colaboración de actores privados, una estrategia que resonó fuerte con movimientos civiles como "Ya Casi Venezuela", que habían abogado por soluciones de fuerza ante el estancamiento diplomático.
"No es una invasión, es una ejecución de una orden de captura internacional", declaró hace minutos la vocera de la Casa Blanca, amparándose en los cargos por narcotráfico presentados por el Distrito Sur de Nueva York y la Corte Penal Internacional.
Venezuela: Entre el júbilo y el miedo
En las calles de Venezuela, la situación es fluida y peligrosa.
Las redes sociales son el termómetro de una nación fracturada. En zonas populares de Caracas, Maracaibo y Valencia, se reportan cacerolazos masivos y gente saliendo a las calles con banderas tricolor, gritando "Libertad". Videos virales muestran a ciudadanos abrazándose y llorando, una catarsis contenida por más de una década de crisis migratoria y económica.
Sin embargo, el miedo persiste. Grupos paramilitares (los temidos "colectivos") han amenazado con represalias, aunque la ausencia de su líder máximo parece haber desorientado la cadena de mando. La gran incógnita sigue siendo la reacción del alto mando militar liderado por Padrino López: ¿Lealtad póstuma al chavismo o negociación rápida para evitar un baño de sangre?
La Reacción Internacional
El tablero geopolítico se ha sacudido violentamente:
El Bloque Aliado:Líderes regionales afines a la política de mano dura celebran la acción. Javier Milei desde Argentina ha tuiteado un simple pero contundente:"LA LIBERTAD AVANZA , VIVA LA LIBERTAD CARAJO".
La Oposición Venezolana:María Corina Machado ha emitido un comunicado llamando a la "calma, la organización cívica y la protección de los bienes públicos", instando a una transición ordenada y pidiendo a los militares que bajen las armas.
Los Detractores:Como era de esperarse, Moscú, Teherán y Pekín han condenado enérgicamente la operación, calificándola de "acto de piratería internacional" y "violación flagrante de la soberanía", convocando a una reunión de emergencia en el Consejo de Seguridad de la ONU.
El Factor Humano
Más allá de la política, este evento toca la fibra de millones. En las estaciones de radio y en los comentarios de Instagram, el sentimiento predominante no es de venganza, sino de reencuentro.
"Solo quiero que esto signifique que mi hijo pueda volver a casa", escribe una usuaria desde Uruguay, reflejando el dolor de la diáspora más grande del continente.
Hoy, 3 de enero de 2026, el mundo observa. No sabemos qué pasará mañana, si vendrá una transición pacífica o días de turbulencia, pero una cosa es segura: la historia de América Latina ha cambiado de página, y el capítulo del chavismo en el poder, tal como lo conocíamos, ha llegado a su fin.
Desde Estudio Once, seguiremos informando, con la prudencia y la humanidad que el momento exige.