Pese al interés de los asiáticos en años recientes, México podría quedar fuera del mapa de las inversiones chinas para instalar fábricas automotrices, que asciende a los 45,000 millones de dólares para los próximos 10 años, y desviarse a Estados Unidos o Canadá ante la falta de una política automotriz que incentive a los chinos y no que impongan aranceles, alertó Guido Vildozo, consultor de Mobility Global.
Al participar en el Foro Automotor AMDA 2026, el analista de la industria automotriz de Norteamérica sostuvo que la promesa de millonarias inversiones automotrices de origen chino en suelo mexicano atraviesa un periodo de reevaluación estratégica, luego de que el presidente Donald Trump levantó la mano para que las automotrices chinas fabriquen en territorio estadounidense.
Factores como los volúmenes de mercado, los márgenes de ganancia, las cuotas de importación en otros países y la postura proteccionista de Estados Unidos están llevando a los gigantes automotrices de China a actuar con extrema cautela respecto a dónde instalar sus próximas plantas de producción.
Así lo señaló Guido Vildozo, quien advirtió que la decisión final sobre la radicación de estas fábricas dependerá directamente de los volúmenes de demanda y de la rentabilidad que ofrezcan los distintos mercados de Norteamérica.
Aunque México es el mercado norteamericano donde las marcas chinas tienen mayor presencia y dinamismo comercial, en Canadá aún es incipiente su venta de autos y en Estados Unidos no se comercializan, el volumen del mercado local aún no justifica por sí solo la construcción de plantas de gran escala, dijo.
La falta de una política automotriz de largo plazo en México, junto con la incertidumbre en torno a la revisión del T-MEC, frenan la llegada de megaplantas de origen chino que se preparan para su expansión internacional con inversiones millonarias que van desde infraestructura hasta la manufactura.
Ante distribuidores de autos en México, el especialista estableció: " los chinos están liderando" y se espera que la presencia siga aumentando hacia 2030.
Aun sin plantas en el país, se proyecta que las marcas y productos chinos abarquen el 30% del mercado automotriz mexicano para el año 2030.
De acuerdo con Vildozo, las inversiones que están realizando las firmas chinas en regiones como Turquía, India o Indonesia ascienden a los 4,000 millones de dólares para complejos capaces de ensamblar al menos 250,000 unidades anuales.
"Para tomar una decisión de esa magnitud, el volumen tiene que ser de 250,000 unidades. Para llegar a ese punto dentro del mercado local mexicano todavía tenemos un espacio de crecimiento", explicó el especialista.